Son difíciles de encontrar, especialmente en lo que a patrimonio arquitectónico se refieren, razón por la cual una buena noticia es bienvenida. Con frecuencia, nos referimos en esta columna del escaso apego de los tucumanos por conservar la herencia del pasado. Recientemente, tras sortear obstáculos burocráticos de rigor, la Universidad Nacional de Tucumán recibió en custodia del Organismo de Bienes del Estado (Onabe) lo que queda del ex complejo Sarmiento, el cual será remodelado y se creará un complejo áulico y de convenciones.

Según explicaron el rector y la vicerrectora de la UNT, en el complejo se realizarán actividades relacionadas con congresos y convenciones, pero también se prevé una parte para el deporte. La nave central se convertirá en un gran anfiteatro con capacidad para 1.000 personas y a los costados se construirán dos pisos de aulas. El semicírculo del frente y uno posterior que se construirá serán bares con espacios para debates. Con esto se anexarán 17.000 metros cuadrados a los 270.000 que ya posee la UNT en la provincia. "El edificio tiene un valor estratégico; se encuentra a pocas cuadras del centro, pero sin los inconvenientes de la centralidad ni tampoco de la periferia", dijeron los conductores de la casa de altos estudios.

Se ha previsto una inversión de $10 millones para la erección del complejo áulico y anfiteatro, y se estima que la limpieza y el cercado el predio costará un millón de pesos. El solar servirá también de espacio físico a la universidad virtual. El rector puntualizó que se está trabajando en el armado de la Dirección de Universidad Virtual y en la capacitación de los formadores. Esta virtualidad permitirá el dictado de materias semipresenciales, lo que facilitará el acceso al estudio de muchas personas del interior que por costos o trabajo no puede trasladarse a la capital, según explicó. Agregó que se ha estudiado destinar una parte del complejo para actividades deportivas, tanto universitarias como de las escuelas experimentales. "Una idea para el futuro es que los alumnos de cualquier carrera puedan tomar clases de materias transversales, que pertenecen a otras currículas, y que ayuden a su crecimiento cultural y físico", dijo.

En los últimos tiempos, el inmueble había sido noticia por la basura, la desidia y la inseguridad. El complejo, ubicado en avenida Sarmiento al 1.200, fue erigido en 1951 y allí funcionó la central hidroeléctrica hasta la década de 1970. El edificio estaba abandonado; la mayor parte de las chapas del techo se habían caído, los vidrios estaban destruidos y los delincuentes lo empleaban -según los vecinos- como vía de escape luego de asaltar a los transeúntes. Hace un mes, se ha iniciado la limpieza del lugar.

Nos parece una excelente noticia que la UNT haya recogido el guante y se haya hecho cargo de este edificio que será de suma utilidad para la comunidad universitaria. Todavía está pendiente la restauración del antiguo edificio, donde funcionó el Banco Nación y la Dirección de Rentas en San Martín y Maipú.

En la medida que la clase dirigente deje de ver que la conservación del patrimonio arquitectónico no es un gasto, sino una inversión porque se le puede dar diversos destinos volviéndolos funcionales para las necesidades de la sociedad, estaremos dando un gran paso en la defensa de nuestra historia. Bienvenido sea el emprendimiento de la UNT.